·Bienvenidos·

Bienvenidos sean todos a este pequeño rincón dedicado a la literatura, a la magía de la prosa y el embrujo de los versos.
De la mano de Carlos B.T Chaplin y Txetxu intentaremos llegar a remover experiencias, sentimientos ,miedos, ambiciones y sobre todo a animar a todos a aquellos a lanzarse al viaje emocionante de la literatura
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martes, 23 de febrero de 2010

·Melopeas·


Mi trinchera no sabe de agrias alegrías,
unos suspiros de fría alergia otoñal
con bases labiales de hojas y agonía.

Mi amor es un respiro profundo de la vida,
una puta cautiva sin una patria querida,
la puntilla repetida del ruido de golondrinas,
el maullar roto de unas lágrimas distraídas.

Mi poesía enfría marinas de alegorías,
la triste guía sin horizontes ni vigías.

Un deseo y un camino a los marineros de mi pecho,
para dejar fuera tus puntos cardinales de mi cuerpo.

Mi silencio es el grito cansado del sexo,
una lágrima plomada sin aspavientos,
la respuesta del falso sentimiento
que crucifica tu mirada bajo versos.

Mi ñoñería es mi tarjeta de visita,
la espinita del vacío que llena mis bolsillos.

Una cursi puñalada en la tentación de tu sonreír,
un suero que respiraba los pulmones de mi risa.

Mis sueños no lloran con desvelo,
olvidan el olor que tenia el cielo.

Se pierden del suelo los manantiales en celo,
cuando despiertan rotas mis pupilas
por la bendita carencia en las mentira.

Y voy cambiando el compás de los regazos,
los abrazos de diosas envueltos en lazos,
poniendo en tregua el arañar de labios
y clavarte los dientes en el cuello de tu extrarradio.

Mi tontería de vivir en el pasado,
anclado en el color de un corazón diplomado,
en el tacto erizado de tus ojos cerrados
me han costado esa falta del alimento sobre tus labios.

Mi amor derrocha la paciencia de las miradas,
una sabia bruta huérfana de tu cara,
una angustia por ganarnos la partida
a golpe de besos y caricias en la vida

Y así, está el tiempo por los veleros
de las raíces en la espuma de tus ojos.


De txè!

Trastes de mala ortografía

·Dedo con saliva·


Ayer me pasé el dedo por la lengua y me perdí entre las rugosidades de un mundo pequeñito. Allí, un gato bastante crápula me sonrió y me dijo "Andas por un lugar que no está hecho para tí". Yo le miré por encima del hombro, como un dios nórdico mira desde el arcoiris, y le dije "los gatos no hablan". Él me miró como se mira a un pobre loco que cree que los demás son los locos y se fue meneando la cola entre cartones de colores. Sorprendido ante tamaño disparate dije "este lugar no es normal, debería volver a casa" y dando la vuelta quise devolver la saliva a mi lengua. Antes de hacerlo lo ví, ví la locura de aquel mundo pequeñito. Allí caminar no es peligroso en ninguna parte aunque los gatos crápulas hablen, allí no existe la necesidad de la pobreza, ni el miedo a perder el hecho de no tener necesidad. El prójimo es una promesa de nuevos horizontes, no una competencia futura o alguién a quién temer por ser desconocido, y nadie mata a nadie por lo que cree que quiere y no tiene pero en realidad no necesita. Por tanto un sitio donde la soledad solventada con cibermagia no tenía lugar. Era un mundo de locos, un mundo donde uno sólo moría porque tenía que morir alguna vez y donde los arbolitos tenían final feliz. Sorteando toda una suerte de ideas me caí sobre la punta de mi lengua, ¿hacia donde estaba mirando? Era el mundo al revés, una locura.

Andando un gato me mira, no habla. He vuelto a casa, he vuelto al mundo del miedo.



De Carlos B.T Chaplin